La cocina conventual es un tipo de cocina característico de los conventos religiosos católicos, dedicados exclusivamente a mujeres en donde ellas preparaban ingredientes prehispánicos con los traídos del nuevo mundo y de la conquista española y colonización de los indígenas.
Cabe mencionar que en estos conventos se mezclaron ingredientes europeos con ingredientes de la región pero al ser estos muy tratados en llegar las religiosas empezaron hacer sus propios huertos; así se dio la creación de gran variedad de platillos tales como los ates, el mole, el rompope, los chiles en nogada y muchísimos dulces.