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Reseña de los Huevos Motuleños
Este platillo resulta controversial en cuanto al verdadero origen de su preparación.
En la introducción de la receta, vea ➥ Huevos Motuleños, encontrará características y la forma de hacer este platillo tan famoso. Yo me apego a esta investigación porque me parece la más seria, con datos y fechas muy específicas. No hay visitante, turista, o personalidad que visite Yucatán a la que no se les sirvan por lo menos una vez durante su estancia. Afirma el maestro Ariel Avilés Marín, que Don Juan N. Cuevas, destacado profesor oriundo de la ciudad de Motul, Yucatán, le relató que durante la visita a Yucatán de José Vasconcelos, Secretario de Educación Pública en 1921, con el propósito de conocer las transformaciones políticas y pedagógicas del gobierno socialista de Felipe Carrillo Puerto, fue invitado de manera especial por el gobernador a un desayuno en el cenote de Sambulá, ubicado en el poblado de Motul, Yucatán.
Los testimonios populares que cuentan nuestros abuelos y transmiten a las nuevas generaciones, narran el afecto personal que “Felipe”, como le llamaban sus partidarios socialistas de la Ligas de Resistencia, tenía por los desayunos de trabajo que realizaba en la mesa de granito del cenote y de su gusto por los huevos con frijoles refritos acompañados de chiltomate y tostadas. Felipe Carrillo influenciado por la hermandad de los masones, gustaba usar el lenguaje simbólico para destacar hechos trascendentes de su vida política. El uso del triángulo, los pañuelos rojos y los huevos motuleños con totopos son prueba de ello. Para esa ocasión notable y debido a que Vasconcelos venía acompañado en su gira por Yucatán, por Diego Rivera (el gran muralista mexicano), Roberto Montenegro Nervo (pintor y precursor del arte contemporáneo en México), Adolfo Best Maugard (artista plástico, pintor, dibujante, profesor de arte, director de cine y escritor), Jaime Torres Bodet (diplomático y literato), Carlos Pellicer (poeta tabasqueño) y Pedro Henríquez Ureña (intelectual, filósofo, crítico y escritor), le encargó a Don Jorge Siqueff Febles, uno de los mejores cocineros en toda historia de la ciudad, la elaboración de un platillo especial para agasajar a tan distinguidos invitados.
Don Jorge Siqueff, conocedor de los gustos personales de Felipe Carrillo Puerto, decidió para esa ocasión tan memorable, mejorar la elaboración del desayuno preferido del gobernador motuleño. En vez de hacer el chiltomate, que es una salsa de tomate machacado, la afinó, friendo primero la cebolla en aceite de oliva, a la que agregó el tomate picado y el jamón español ahumado, también picado en cuadros; al final del cocimiento le añadió los chícharos. Para realzar el platillo lo sirvió con abundante frijol refrito y doble tostada, aderezados con la salsa especial que había preparado para esa ocasión. El desayuno se llevó a cabo el sábado 3 de noviembre en el cenote Sambulá en Motul, Yucatán, les gustó tanto a los distinguidos comensales, que el gobernador fue felicitado ampliamente por el exquisito manjar y, por supuesto, varios invitados le preguntaron el nombre del platillo que habían comido. Felipe Carrillo Puerto, orgulloso, les contestaba “Estos son huevos motuleños”, y a partir de ese momento se les empezó a conocer así.
Para acompañar los huevos motuleños Don Jorge Siqueff preparó “La Sopa Socialista”, que es una sopa de verduras o juliana a la que se le agregó abundante remolacha para matizarla de rojo. Felipe Carrillo Puerto quedó tan complacido con el desayuno que lo hizo su comida preferida, hasta que fue cobardemente fusilado por militares alzados de las fuerzas armadas, siendo Gobernador Constitucional del Estado de Yucatán en funciones.
Información extraída de la revista La Voz de Motul. Buenfil y Méndez, José Valerio; “La Leyenda de los Huevos Motuleños” en La Voz de Motul. Seminario de Información y Análisis.
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